Últimos besos

Vida mía, dulce amada:
si, al besarme apasionada,
notas algo como barro,
no pienses que tengo sarro.
Yo beso por donde pisas
y tu has ido, con las prisas,
a meterte en todo el charco.
¡Ay, si te hubieses parado!

Y si un olor nauseabundo
de mi labio vagabundo,
invade tu fino olfato,
no creas que tengo flato.
Beso donde pisas tu:
las caquitas de Lulú.
Si hubieras tenido un gato
esto no habría pasado.

Y si notas pegajoso
mi beso, nada rijoso,
piensa, en fin, que es por el chicle
que pisaste en tu despiste.
Y, aunque ya te lo advertí,
también pisaste, lo vi,
lapo y vómito asquerosos.
¡Qué besos tan enojosos
Los últimos que te di!

Y, aunque ya no me permites
besar tus labios carmines,
sigo besando a tu paso:
las cacas del lasha apso
los charcos, las vomitonas
de adolescentes litronas,
chicles también, ¡oh, infeliz!

No me lo puedes prohibir.


Ilustración: Camelia Davidescu

2 comentarios:

  1. Wow... poemazo de principio a fin.
    Eres un artista.
    Besos, versos y flores.
    MA.
    El blog de MA.

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    1. Gracias, M.A. Es un "poemolonazo", je, je.

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